El Presidente definió el reclamo de soberanía como una “causa nacional” y cuestionó la capacidad de Naciones Unidas para hacer cumplir sus propias resoluciones. También apuntó contra el avance petrolero en la zona en disputa, rechazó una regulación preventiva de la inteligencia artificial y volvió a cuestionar las políticas aplicadas durante la pandemia.
El presidente Javier Milei colocó el reclamo argentino por las Islas Malvinas en el centro de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y cuestionó al organismo internacional por la falta de consecuencias frente al incumplimiento de sus resoluciones.
“Malvinas es para nosotros una causa nacional”, sostuvo el mandatario durante su exposición en Nueva York, donde utilizó la disputa con el Reino Unido como uno de los principales argumentos para cuestionar el funcionamiento de Naciones Unidas.
El tema ocupó casi siete de los 20 minutos de su intervención y se convirtió en el apartado al que mayor tiempo dedicó durante su tercera presentación ante la Asamblea General.
Milei sostuvo que existe una distancia entre las decisiones adoptadas por los organismos multilaterales y su aplicación efectiva. En ese marco, cuestionó la continuidad de acciones unilaterales en las islas pese a las resoluciones que instan a la Argentina y al Reino Unido a negociar sobre la disputa de soberanía.
“¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos, pero impotente frente a la realidad?”, planteó.
El Presidente reiteró además el llamado al Reino Unido para retomar las negociaciones bilaterales y anticipó que el Gobierno continuará avanzando con medidas propias. “La Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto”, afirmó.
Milei apuntó contra el proyecto petrolero Sea Lion
Una parte central del planteo estuvo vinculada con la explotación de recursos naturales en las aguas que rodean las Islas Malvinas.
Milei hizo referencia al proyecto Sea Lion, destinado a producir petróleo en la Cuenca Malvinas Norte, y rechazó las licencias otorgadas por las autoridades británicas para avanzar con el desarrollo.
La Argentina considera ilegítimas las actividades hidrocarburíferas realizadas en la zona sin autorización del Gobierno nacional y durante las últimas semanas profundizó las medidas administrativas, diplomáticas y judiciales contra las compañías involucradas.
El Ejecutivo también envió al Congreso un proyecto para endurecer las sanciones contra empresas, accionistas y proveedores que participen de la explotación de recursos naturales en las áreas en disputa.
Durante su exposición, Milei utilizó ese escenario para cuestionar la efectividad de las resoluciones internacionales y sostuvo que una institución pierde autoridad cuando sus decisiones no tienen consecuencias concretas.
Duras críticas de Milei contra Naciones Unidas
El reclamo por Malvinas formó parte de una crítica más amplia al funcionamiento de la ONU.
Milei volvió a calificar al organismo como una “organización inútil” y cuestionó lo que considera una expansión de las estructuras internacionales sobre ámbitos que deberían permanecer bajo la soberanía de los Estados.
El Presidente también apuntó contra las posiciones adoptadas por Naciones Unidas en materia de derechos humanos y cuestionó su actuación frente a Israel, el terrorismo y la persecución de comunidades cristianas en distintos países.
La crítica alcanzó además a diferentes agendas impulsadas durante las últimas décadas por organismos multilaterales. El mandatario volvió a rechazar la Agenda 2030 y las políticas internacionales vinculadas con regulación económica, género, ambiente e inmigración.
Argentina buscará atraer inversiones en inteligencia artificial
La inteligencia artificial ocupó otro de los ejes del discurso presidencial.
Milei presentó el desarrollo de esta tecnología como una oportunidad para incrementar la productividad y el crecimiento económico y rechazó la posibilidad de establecer regulaciones preventivas.
Según planteó, otorgar al Estado la capacidad de controlar anticipadamente la innovación implica concederle la posibilidad de determinar qué pueden desarrollar empresas y ciudadanos.
El Presidente aseguró que la Argentina buscará posicionarse como un destino competitivo para las inversiones vinculadas con inteligencia artificial y destacó la disponibilidad de energía, minerales críticos y capital humano.
El Gobierno apunta a establecer un marco jurídico favorable para el sector, acompañado por beneficios fiscales y un esquema de responsabilidad limitada para compañías que trabajen con agentes de inteligencia artificial.
“Ante la inteligencia artificial, la Argentina se ubicará en la vanguardia de la libertad”, sostuvo Milei.
Milei volvió a cuestionar las restricciones aplicadas durante la pandemia
El Presidente también dedicó una parte de su exposición a cuestionar las políticas implementadas durante la pandemia de coronavirus.
Milei acusó a organismos internacionales de haber promovido restricciones que afectaron la circulación, el trabajo y la educación y calificó como un “genocidio” las consecuencias de esas medidas.
La expresión formó parte de la caracterización realizada por el propio mandatario sobre las políticas sanitarias adoptadas durante la emergencia.
Milei vinculó ese cuestionamiento con la decisión de la Argentina de retirarse de la Organización Mundial de la Salud y con su posición general sobre los límites que, según sostiene, deberían tener los organismos multilaterales frente a la soberanía de los Estados.
Malvinas, sin embargo, ocupó el lugar predominante de su presentación. El Presidente utilizó el histórico reclamo argentino para reforzar su cuestionamiento al funcionamiento de Naciones Unidas y anticipar que el Gobierno continuará adoptando medidas frente a la explotación de recursos naturales en las áreas cuya soberanía disputa con el Reino Unido.
