Los créditos bancarios a hogares registraron una mora del 12,9% en julio, mientras también aumentaron los atrasos entre empresas y clientes de proveedores no financieros. Bancos y fintech ampliaron los planes de refinanciación ante las dificultades de las familias para afrontar las cuotas.
La morosidad de las familias volvió a crecer en julio y alcanzó al 12,9% de los créditos bancarios otorgados a hogares, luego de la leve mejora registrada durante junio. En un escenario de dificultades para afrontar las cuotas, bancos y fintech comenzaron a ampliar sus planes de refinanciación para evitar que los atrasos se transformen en deudas incobrables.
Según el informe de bancos del Banco Central (BCRA), el indicador avanzó desde el 12,8% registrado el mes anterior. La suba estuvo relacionada principalmente con el estancamiento del stock de crédito y no con una aceleración del monto de los préstamos irregulares, cuyo crecimiento viene perdiendo velocidad.
El deterioro también alcanzó a otros segmentos. Entre las empresas, la irregularidad de los créditos pasó del 3,5% al 3,6%, mientras que en el sistema no financiero, que incluye a las fintech, aumentó del 7,9% al 8,2%, de acuerdo con datos de la consultora 1816.
Casi 6 millones de personas tienen créditos en mora
Actualmente existen 20,9 millones de personas con acceso al crédito formal en la Argentina y cerca de 6 millones presentan algún tipo de mora.
Dentro de ese universo aparecen unos 2,6 millones de deudores morosos en fintech, 2,5 millones en bancos y otros 2,6 millones en diferentes proveedores no financieros. Las cifras no pueden sumarse directamente porque una misma persona puede registrar atrasos simultáneamente con más de una entidad.
Otros 15 millones de usuarios del sistema crediticio se encuentran en situación regular.
La preocupación de las entidades financieras está concentrada especialmente en la denominada mora temprana, que contempla atrasos de hasta 90 días. Frente a ese escenario, bancos y fintech comenzaron a desplegar programas de refinanciación para intentar regularizar las deudas antes de que ingresen en categorías de mayor riesgo.
La cantidad de deudores considerados incobrables, en cambio, se mantiene relativamente estable. Una de las explicaciones es que bancos y fintech no están desprendiéndose masivamente de esas carteras mediante ventas a estudios especializados en recupero, en un mercado caracterizado por una elevada oferta de deuda irregular.
Argentina tiene poco crédito pero una elevada morosidad
El deterioro de la capacidad de pago se produce además en un mercado financiero que continúa siendo pequeño en comparación con otros países de América Latina.
Después de la expansión registrada entre 2024 y 2026, el crédito representa actualmente el 13,1% del PBI argentino. En México equivale al 26,6%, en Brasil al 74,9% y en Chile al 75,6%.
El promedio regional se ubica en 47,8% del PBI, casi cuatro veces por encima del nivel argentino. Al mismo tiempo, según los datos citados por el sector, Argentina presenta una proporción de morosidad superior a la de otros mercados de la región.
El contraste muestra que la expansión reciente del financiamiento formal todavía se desarrolla sobre una base reducida y con crecientes dificultades de pago entre una parte de los usuarios.
Las fintech multiplicaron los préstamos personales
Las fintech tuvieron un papel relevante en el crecimiento del crédito durante los últimos años. De acuerdo con fuentes del sector, pasaron de otorgar alrededor de un millón de préstamos personales en 2019 a 10,6 millones en 2026.
El crecimiento permitió incorporar al sistema formal a personas con poco o ningún historial crediticio, aunque mediante préstamos que suelen tener tasas significativamente más elevadas.
Según datos de 1816, la morosidad dentro del sector no financiero se encuentra en torno al 7,7%. Frente al aumento de los atrasos, las fintech comenzaron a ofrecer refinanciaciones adaptadas a la situación de cada cliente.
Desde el sector sostienen que existe voluntad de pago entre buena parte de los usuarios, pero advierten que el deterioro del poder adquisitivo dificulta el cumplimiento de las cuotas.
Banco Ciudad y Banco Nación mejoraron las condiciones para refinanciar deudas
Las entidades públicas también comenzaron a modificar sus condiciones para facilitar la regularización de clientes morosos.
Banco Ciudad redujo al 28% nominal anual la tasa destinada a refinanciar deudas atrasadas de tarjetas de crédito y préstamos personales. La medida forma parte del Programa de Desendeudamiento Familiar de la Ciudad de Buenos Aires.
Banco Nación, por su parte, mejoró las condiciones para clientes clasificados en Situación 3 o superior.
Para préstamos personales y tarjetas de crédito, la entidad ofrece una alternativa de refinanciación en UVA con una tasa nominal anual del 7,5% y plazos de hasta 120 meses. También dispone de una opción en pesos con una tasa del 25% para quienes mantengan las cuotas al día, con plazos de hasta 96 meses.
Las nuevas líneas aparecen en un escenario en el que las entidades buscan contener la transición desde los primeros atrasos hacia situaciones de mayor incobrabilidad, mientras el crecimiento del crédito convive con mayores dificultades de los hogares para sostener el pago de sus compromisos financieros.
