El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) mostró en junio su primer resultado positivo de 2026. Tras cinco meses consecutivos de retrocesos, el indicador elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella registró una suba del 3,9% respecto de mayo y alcanzó los 2,07 puntos sobre una escala de cero a cinco.
Si bien el dato representa un alivio para la administración de Javier Milei después de un período de desgaste sostenido, el nivel de confianza todavía se ubica un 11,4% por debajo del registrado en junio del año pasado y acumula una caída del 16,1% desde finales de 2025.
La medición marca un cambio de tendencia luego de una secuencia de bajas mensuales que se había extendido durante todo el primer semestre. El índice había retrocedido 2,8% en enero, 0,6% en febrero, 3,5% en marzo, 12,1% en abril y 1,6% en mayo.
Cómo se ubica Milei frente a otros presidentes
A treinta meses del inicio de su mandato, Milei registra un nivel de confianza de 2,07 puntos, apenas superior al que exhibía Mauricio Macri en igual momento de gestión, cuando alcanzaba 2,04 puntos.
Sin embargo, continúa por debajo de los 2,42 puntos que registraba Néstor Kirchner en la misma etapa de gobierno.
El Presidente también mantiene niveles de confianza superiores a los observados durante los dos mandatos de Cristina Fernández de Kirchner y la gestión de Alberto Fernández. En el mes treinta de sus respectivas administraciones, los índices eran de 1,70 y 1,61 puntos en el caso de la ex mandataria y de 1,40 puntos durante la presidencia de Alberto Fernández.
Aun así, el promedio acumulado del ICG durante la gestión libertaria descendió a 2,40 puntos, el valor más bajo desde la asunción de Milei. En perspectiva histórica, sigue ubicándose por encima del promedio de Alberto Fernández (1,93), aunque por debajo del alcanzado por Mauricio Macri (2,52).
Los factores que explicaron la recuperación
El repunte de junio estuvo impulsado principalmente por mejoras en tres de los cinco componentes que integran el índice.
El mayor avance se observó en la percepción sobre la eficiencia del Gobierno, que creció 12,8% y alcanzó los 2,12 puntos.
También mejoró la evaluación sobre la capacidad para resolver problemas, que subió 4,3% hasta los 2,46 puntos, y la percepción de preocupación por el interés general, que avanzó 3,8% y llegó a 1,63 puntos.
En cambio, la valoración sobre la honestidad del Gobierno se mantuvo sin cambios en 2,46 puntos, mientras que la evaluación general de la gestión registró una leve baja de 0,5%, ubicándose en 1,68 puntos.
Los resultados muestran que, pese a la mejora global, persisten ciertas reservas respecto del desempeño general de la administración nacional.
Dónde creció más el respaldo
El informe también revela diferencias significativas según segmentos de la población.
Entre las mujeres, el índice avanzó 5,6% y alcanzó 1,70 puntos. Entre los hombres, la mejora fue de 3,7%, llegando a 2,37 puntos. La brecha de género se mantuvo prácticamente sin cambios.
Por edad, la recuperación fue liderada por los mayores de 50 años, cuyo índice creció 4,3% hasta 2,23 puntos. También hubo avances entre los jóvenes de 18 a 29 años, con un incremento de 1,4%, y entre quienes tienen entre 30 y 49 años, donde la confianza subió 2,4%.
En términos geográficos, el interior del país continuó mostrando los niveles más altos de respaldo, con 2,19 puntos. Sin embargo, el mayor salto se registró en el Gran Buenos Aires, donde el índice creció 11,1% y llegó a 1,83 puntos. En la Ciudad de Buenos Aires la mejora fue de 6,3%, alcanzando 2,03 puntos.
Educación, inseguridad y percepciones económicas
Uno de los datos más llamativos del relevamiento fue el fuerte aumento de la confianza entre las personas con nivel educativo primario completo, segmento en el que el índice trepó 42,5% y alcanzó los 1,72 puntos.
En paralelo, por primera vez en el año, quienes afirmaron haber sido víctimas de delitos registraron un nivel de confianza levemente superior al de quienes no sufrieron hechos de inseguridad. El índice fue de 2,10 puntos entre los primeros, frente a 2,07 entre los segundos.
No obstante, el factor más determinante continúa siendo la expectativa económica.
Las personas que creen que la situación económica mejorará dentro de un año registraron un ICG de 4,08 puntos, muy por encima del promedio general. Entre quienes esperan que la economía permanezca igual, la confianza aumentó 13,1% y llegó a 2,45 puntos.
Por el contrario, entre quienes prevén un empeoramiento de la situación económica, el índice permaneció prácticamente congelado en apenas 0,37 puntos.
Un rebote que no borra el desgaste
Los resultados de junio ofrecen al Gobierno una señal positiva después de varios meses de deterioro en los indicadores de opinión pública. Sin embargo, el nivel de confianza sigue lejos de los valores registrados durante los primeros meses de gestión y todavía muestra una tendencia más débil que la observada un año atrás.
La recuperación aparece vinculada principalmente a una mejora en las percepciones sobre la capacidad de gestión y las expectativas económicas, aunque los datos también reflejan que persisten diferencias importantes según territorio, nivel socioeconómico y valoración general de la marcha del Gobierno.
Con un escenario político atravesado por conflictos legislativos, tensiones internas y desafíos económicos, el repunte del ICG representa un alivio para la Casa Rosada, pero todavía no alcanza para revertir completamente el desgaste acumulado durante la primera mitad del año.
