El presidente Javier Milei presentará este martes a las 20, mediante una cadena nacional, el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina, una de las iniciativas económicas más importantes que el Gobierno impulsará durante el segundo semestre.
En un mensaje grabado desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, el mandatario expondrá los principales lineamientos de la propuesta que luego será enviada al Congreso. El objetivo oficial es reforzar la independencia del Banco Central, prohibir el financiamiento del déficit fiscal mediante emisión monetaria y redefinir las funciones de la autoridad monetaria.
La iniciativa fue elaborada de manera conjunta por el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, conducido por Federico Sturzenegger, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Desde la Casa Rosada sostienen que la reforma busca “blindar” el programa económico y evitar que futuros gobiernos utilicen nuevamente al Banco Central para financiar el gasto público.
Qué regula la Carta Orgánica del Banco Central
La Carta Orgánica del Banco Central está establecida por la Ley 24.144, sancionada en 1992, y constituye el marco legal que determina el funcionamiento de la entidad.
La norma fija los objetivos del organismo, establece las atribuciones de su directorio, regula la administración de las reservas internacionales, define las herramientas de política monetaria y cambiaria, supervisa el sistema financiero y determina los límites para la asistencia al Estado nacional.
En la práctica, es la legislación que establece qué funciones puede desempeñar el Banco Central y cuál debe ser su relación con el Poder Ejecutivo.
El cambio introducido en 2012 y las críticas del Gobierno
Uno de los principales argumentos del oficialismo para impulsar la reforma es revertir las modificaciones incorporadas en 2012 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.
Hasta ese momento, el objetivo central del Banco Central era preservar la estabilidad monetaria. Sin embargo, la reforma amplió sus funciones al incorporar metas vinculadas al desarrollo económico, el empleo, la equidad social y el apoyo a las políticas económicas del Gobierno.
Además, flexibilizó los mecanismos para que el Banco Central pudiera asistir financieramente al Tesoro Nacional, habilitando una mayor utilización de la emisión monetaria para cubrir necesidades fiscales.
Ese cambio constituye uno de los principales cuestionamientos de la administración Milei, que sostiene que la ampliación de objetivos permitió utilizar la emisión como herramienta para financiar el déficit público.
Los principales cambios que propone la reforma
El eje central del proyecto será la prohibición expresa de financiar al Tesoro mediante emisión monetaria.
A ello se sumarán otras modificaciones orientadas a fortalecer la autonomía institucional del Banco Central, establecer mayores restricciones para la remoción de las autoridades del directorio, eliminar el mecanismo de utilidades contables consideradas “ficticias” —excepto en escenarios de deflación— y poner fin al uso de las letras intransferibles.
El texto también prevé sanciones penales para quienes vulneren la autonomía de la entidad o autoricen emisiones prohibidas.
Otro de los aspectos novedosos será la incorporación del concepto de “shutdown”, un mecanismo que limitaría el funcionamiento del Estado cuando se agoten las partidas presupuestarias aprobadas por el Congreso, impidiendo ampliar el gasto sin respaldo legislativo.
Del cierre del Banco Central a una reforma institucional
La iniciativa también refleja un cambio en la estrategia política y económica de Milei.
Antes de llegar a la Presidencia, el líder libertario había planteado en reiteradas oportunidades el cierre del Banco Central, al que responsabilizaba por la inflación argentina.
Ya en el Gobierno, esa propuesta fue reemplazada por un proyecto de reforma institucional orientado a redefinir el rol del organismo. Según el Presidente, el Banco Central debe concentrarse exclusivamente en preservar el valor de la moneda y garantizar la estabilidad monetaria.
En distintas intervenciones públicas, Milei cuestionó especialmente la reforma de 2012, al considerar que amplió de manera excesiva los objetivos del organismo y facilitó la emisión para financiar el gasto público.
El Gobierno busca acelerar el tratamiento legislativo
Tras la presentación oficial, el Poder Ejecutivo enviará el proyecto al Congreso con la intención de que inicie su tratamiento en el Senado una vez finalizado el receso parlamentario.
En los últimos días, Milei mantuvo reuniones con legisladores de La Libertad Avanza para explicar el contenido de la iniciativa y coordinar la estrategia legislativa.
Para el Gobierno, la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central representa una de las reformas estructurales más relevantes de la gestión y una pieza clave para consolidar un esquema monetario que limite la emisión para financiar al Estado y refuerce la estabilidad económica de largo plazo.
