El Gobierno nacional decidió acelerar el tratamiento de la reforma política en el Congreso y puso como principal objetivo modificar el sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La iniciativa, impulsada especialmente por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, comenzó a ser negociada con gobernadores considerados dialoguistas, que se muestran dispuestos a acompañar el proyecto, aunque con condiciones.
La definición surgió durante una reunión encabezada en la Casa Rosada por el presidente Javier Milei y su hermana junto a diputados y senadores oficialistas. En ese encuentro se fijaron las prioridades legislativas para el segundo semestre del año, entre ellas la modificación del Régimen de Zona Fría, cambios en la ley de Inocencia Fiscal y la reforma política.
Dentro de ese paquete, la modificación del sistema electoral aparece como el eje de mayor interés para Karina Milei, quien conduce el armado político de La Libertad Avanza con vistas a las elecciones presidenciales de 2027. La estrategia del oficialismo apunta a eliminar las PASO, bajo la premisa de que su ausencia dificultaría la organización interna de los espacios opositores y favorecería la competitividad libertaria en los comicios generales.
Sin embargo, la propuesta original encontró resistencia entre aliados parlamentarios como el PRO y la UCR. Ambos espacios coinciden en que el sistema de primarias puede ser reformado, aunque rechazan su eliminación definitiva y promueven alternativas como convertirlas en optativas tanto para los partidos como para el electorado.
En ese contexto, el Gobierno retomó las negociaciones políticas con mandatarios provinciales y legisladores luego de los cambios en la conducción de la Jefatura de Gabinete. La ministra Patricia Bullrich y el jefe de Gabinete Diego Santilli encabezan las conversaciones para construir una mayoría legislativa que permita avanzar con la reforma.
A diferencia de otras negociaciones parlamentarias, en esta oportunidad las conversaciones no se limitarían al reparto de recursos, obras o designaciones judiciales. Según fuentes cercanas a los gobernadores dialoguistas, la discusión estará centrada principalmente en acuerdos de carácter político de cara al calendario electoral de 2027.
Entre los mandatarios que aparecen como actores clave figuran Ignacio Torres, Leandro Zdero, Alfredo Cornejo, Juan Pablo Valdés, Raúl Jalil y Martín Llaryora, cuyos espacios podrían aportar los votos necesarios para que prospere la iniciativa en el Congreso.
No obstante, varios de esos gobernadores prefieren hablar de una suspensión de las PASO antes que de una eliminación definitiva. La diferencia no es menor: la mayoría buscará su reelección en 2027 y pretende conservar la posibilidad de utilizar ese mecanismo electoral en el futuro.
Uno de los principales puntos de negociación pasa por un eventual pacto de no agresión entre La Libertad Avanza y los oficialismos provinciales. La propuesta consistiría en que el Gobierno nacional evite presentar candidatos competitivos en determinadas provincias a cambio del respaldo legislativo para modificar el régimen de primarias.
Otra alternativa que comenzó a discutirse es la habilitación de listas colectoras dentro del sistema de Boleta Única de Papel. Ese mecanismo permitiría que un mismo candidato presidencial aparezca respaldado por diferentes listas legislativas, facilitando acuerdos electorales entre el oficialismo y fuerzas provinciales sin necesidad de conformar una alianza formal.
Las conversaciones recién comenzaron, pero en la Casa Rosada consideran que existe margen para alcanzar un consenso antes de fin de año. La negociación con los gobernadores y la capacidad del oficialismo para construir mayorías legislativas serán determinantes para definir si la reforma política avanza y si las PASO vuelven a estar en el centro del debate electoral rumbo a 2027.
