La producción manufacturera creció 1,9% y la actividad de la construcción avanzó 0,4% frente a julio, según el Indec. En la comparación interanual, sin embargo, registraron caídas de 3,2% y 4,4%, respectivamente. Maquinaria, textiles y varios insumos para obras mostraron los mayores retrocesos.
La industria y la construcción mostraron una recuperación mensual durante agosto después del fuerte retroceso registrado en julio, aunque ambos sectores continuaron por debajo de los niveles de actividad de un año atrás.
Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la producción industrial manufacturera aumentó 1,9% respecto de julio en la medición desestacionalizada, mientras que la construcción avanzó 0,4%.
El rebote compensó parcialmente las caídas del mes anterior. En julio, la industria había sufrido una contracción mensual de 5,1% y el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) había retrocedido 4,4%.
La comparación interanual muestra un escenario diferente. La industria produjo 3,2% menos que en agosto de 2025 y la construcción cayó 4,4%.
En los primeros ocho meses de 2026, además, la producción manufacturera acumuló una contracción del 2,7% frente al mismo período del año pasado. La construcción conserva un saldo positivo de 0,8% en el acumulado, pese a los últimos registros negativos.
Once de las 16 ramas industriales produjeron menos que hace un año
El deterioro interanual de la industria fue generalizado. De las 16 divisiones manufactureras relevadas por el Indec, 11 registraron caídas durante agosto.
El mayor impacto negativo provino de maquinaria y equipo, cuya producción se desplomó 24% interanual. Dentro de esa categoría, la fabricación de maquinaria agropecuaria cayó 37,9% y los aparatos de uso doméstico retrocedieron 28%, principalmente por una menor producción de heladeras y lavarropas.
Otros equipos, aparatos e instrumentos disminuyeron 20,6%, mientras que prendas de vestir, cuero y calzado registraron una contracción del 14,7%.
En este último sector, el Indec señaló que los fabricantes nacionales enfrentaron una menor demanda interna junto con una mayor competencia de productos importados.
También hubo números negativos en la industria automotriz. La división que reúne vehículos, carrocerías, remolques y autopartes retrocedió 8,8%, mientras que específicamente la producción de vehículos automotores cayó 12%.
Los productos de metal, por su parte, disminuyeron 9,6%.
Petróleo y químicos quedaron entre las excepciones
No todas las ramas industriales tuvieron resultados negativos.
El mayor crecimiento correspondió a otros equipos de transporte, con una mejora interanual del 12,1%, impulsada principalmente por la producción de motocicletas, que aumentó 27,8%.
La refinación de petróleo, coque y combustible nuclear creció 4,7%, mientras que las sustancias y productos químicos avanzaron 4%. Las industrias metálicas básicas mejoraron 3,3% y madera, papel, edición e impresión subió 2,3%.
La industria de alimentos y bebidas quedó prácticamente estancada, con una variación negativa del 0,2%.
Dentro de ese sector aparecieron comportamientos muy diferentes. La molienda de oleaginosas creció 9,4% y la producción de yerba mate, té y café aumentó 10,6%. En cambio, la carne vacuna cayó 8,1%, la producción aviar retrocedió 8,4% y el vino disminuyó 12,9%.
La fotografía de los primeros ocho meses también muestra fuertes diferencias entre sectores. Maquinaria y equipo acumula una caída del 20,9% y los productos textiles retroceden 20,8%, mientras que la refinación de petróleo crece 9,1% y las sustancias y productos químicos avanzan 5,8%.
Los costos agregan presión sobre la industria
La evolución de la producción se combina con un escenario de costos que también genera dificultades para las empresas.
Según un informe de Industria y Desarrollo (I+D), los precios de los bienes industriales vienen aumentando a un ritmo inferior al de distintos componentes de los costos de producción.
Entre enero y agosto, los precios industriales aumentaron 8,3%, mientras que los servicios medidos en dólares subieron 21% y la energía eléctrica acumuló un incremento del 41%.
El informe advierte que la apreciación cambiaria encarece los costos expresados en dólares y reduce la competitividad, mientras que la debilidad de la demanda interna limita las posibilidades de trasladar esos incrementos a los precios finales.
La construcción creció frente a julio, pero cayeron casi todos los insumos
La recuperación mensual de la construcción tampoco alcanzó para revertir la caída frente al año anterior.
El ISAC avanzó 0,4% respecto de julio, pero quedó 4,4% por debajo de agosto de 2025. La mayoría de los insumos utilizados para medir la actividad presentó variaciones interanuales negativas.
El asfalto registró la mayor caída, con 18,4%, seguido por el yeso, con 17%; las cales, con 13%; los pisos y revestimientos cerámicos, con 11,9%; y los artículos sanitarios de cerámica, con 11,4%.
También disminuyó el consumo aparente de ladrillos huecos, hierro redondo y aceros para la construcción, cemento pórtland, hormigón elaborado, mosaicos y pinturas.
Solo dos categorías terminaron en terreno positivo. El conjunto denominado “resto de los insumos”, que incluye productos como grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano, aumentó 19,4%, mientras que las placas de yeso crecieron 1,2%.
El empleo registrado todavía no logra recuperarse
Los indicadores complementarios del sector también reflejan una recuperación limitada.
En julio, la construcción privada contabilizó 375.158 puestos de trabajo registrados, un 0,3% menos que durante el mismo mes de 2025.
La superficie autorizada para construir en una muestra de 246 municipios alcanzó 1.382.971 metros cuadrados y también cayó 0,3% interanual. Durante el mes se otorgaron 4.525 permisos.
El acumulado ofrece una señal diferente. Entre enero y julio, la superficie autorizada aumentó 7,5% frente al mismo período del año anterior, un indicador que puede anticipar nuevos proyectos para los próximos meses.
Los datos de agosto dejan así una señal mixta para dos sectores relevantes de la actividad. Industria y construcción lograron recuperarse frente al fuerte retroceso de julio, pero todavía no consiguieron trasladar ese rebote a la comparación interanual, mientras varias ramas manufactureras e insumos vinculados con la construcción mantienen caídas de dos dígitos.
