La Casa Rosada intenta modificar las condiciones del tratado firmado en febrero ante la falta de apoyos suficientes para ratificarlo. La administración de Donald Trump habría rechazado reabrir la negociación por temor a generar un precedente para otros países.
El Gobierno busca renegociar parte del acuerdo comercial firmado con Estados Unidos ante las dificultades para reunir los votos necesarios para su aprobación en el Congreso. Sin embargo, la administración de Donald Trump habría advertido a los enviados argentinos que no está dispuesta a reabrir las condiciones pactadas.
Funcionarios estadounidenses transmitieron a los emisarios de Javier Milei que una nueva negociación no sería viable porque podría generar un precedente para otros países que atraviesan situaciones similares, según informó Bloomberg. Washington pretende que la Argentina avance con la ratificación del Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos (ARTI) firmado el 5 de febrero.
El escenario abre un nuevo frente para el Ejecutivo, que necesita garantizar respaldo parlamentario para implementar el entendimiento y busca introducir modificaciones antes de llevarlo a una votación.
El fallo de la Corte de EEUU que utiliza el Gobierno para pedir cambios
Uno de los argumentos planteados por la administración de Milei para intentar revisar el acuerdo está relacionado con un fallo de la Corte Suprema estadounidense sobre la política arancelaria de Trump.
El 20 de febrero de 2026, el máximo tribunal de Estados Unidos determinó que el Presidente no podía utilizar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer los aranceles cuestionados porque había excedido las facultades otorgadas al Poder Ejecutivo.
El acuerdo con la Argentina había sido firmado apenas 15 días antes bajo el esquema arancelario implementado a través de esa normativa.
La decisión judicial abrió interrogantes sobre la continuidad de algunos de los términos pactados, especialmente después de que Trump recurriera a otras herramientas legales para restablecer aranceles.
Ese cambio es uno de los elementos que la Casa Rosada busca utilizar para discutir nuevamente determinadas condiciones. La administración estadounidense, sin embargo, considera que reabrir el acuerdo podría habilitar reclamos similares de otros socios comerciales.
Qué contempla el acuerdo comercial con Estados Unidos
El ARTI establece una serie de concesiones comerciales recíprocas entre ambos países.
Estados Unidos se comprometió a eliminar aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos pertenecientes a diferentes sectores productivos. Washington también asumió el compromiso de revisar las tarifas aplicadas al acero y al aluminio.
Otro de los puntos relevantes corresponde a las exportaciones de carne vacuna. El acuerdo contempla un acceso preferencial de 100.000 toneladas anuales para la producción argentina, además de 80.000 toneladas adicionales durante 2026.
Argentina, por su parte, asumió el compromiso de eliminar los aranceles correspondientes a 221 posiciones arancelarias y reducir al 2% otras 20, principalmente vinculadas con autopartes.
El entendimiento incluye además cuotas para vehículos, carne y productos agrícolas. El Gobierno sostiene que esas modificaciones permitirían reducir costos y mejorar la competitividad de distintos sectores de la economía.
El financiamiento estadounidense también forma parte del entendimiento
El acuerdo excede la reducción de aranceles e incorpora compromisos vinculados con inversiones estadounidenses en la Argentina.
La Casa Blanca se comprometió a respaldar el financiamiento de proyectos en sectores considerados críticos para la economía argentina mediante organismos estadounidenses.
Entre ellos se encuentran el Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (EXIM Bank) y la Corporación Financiera de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (DFC).
El futuro del acuerdo dependerá ahora de dos negociaciones simultáneas. Mientras la Casa Rosada intenta conseguir los apoyos necesarios en el Congreso, sus enviados buscan obtener modificaciones de Washington que faciliten su ratificación.
Por el momento, la administración Trump mantiene su posición de no reabrir los términos pactados y reclama que la Argentina avance con la aprobación del entendimiento firmado en febrero.
