La Casa Militar tendrá una mayor intervención en el funcionamiento cotidiano de la residencia de Javier Milei. El cambio incluye reubicaciones y desvinculaciones de empleados civiles y busca reforzar el control sobre el acceso a información vinculada con la actividad presidencial.
El Gobierno comenzó a implementar una reorganización de la Quinta de Olivos que contempla una mayor intervención de Casa Militar y cambios en el personal civil que actualmente desarrolla distintas tareas dentro de la residencia presidencial.
Los primeros movimientos ya fueron comunicados a los empleados. Parte del personal, especialmente quienes pertenecen a la planta permanente, sería reubicado en otras dependencias, mientras que también comenzaron a producirse desvinculaciones.
Según fuentes oficiales, el objetivo de la medida es reforzar la seguridad del presidente Javier Milei y reducir la cantidad de personas que tienen acceso cotidiano a información sobre sus movimientos, reuniones y actividades dentro de Olivos.
La intención del Gobierno es acelerar el proceso durante los próximos días y tener buena parte de la reorganización resuelta hacia el viernes.
El nuevo rol de Casa Militar
Casa Militar, actualmente a cargo del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez, ya tiene entre sus responsabilidades la seguridad del Presidente y de la Quinta de Olivos.
La modificación en estudio va más allá de las tareas de custodia. El objetivo es que el organismo tenga también una participación mayor en el funcionamiento cotidiano de la residencia y en la estructura de personal que trabaja dentro de ella.
En ese esquema aparece Mario Suli, conocido como “Barón B”, secretario privado de Milei y uno de los colaboradores más cercanos al Presidente. Suli es habitualmente identificado por la gorra que utiliza y por su presencia permanente junto al mandatario.
De acuerdo con fuentes de Casa Rosada, Suli habría adquirido una creciente participación en cuestiones vinculadas con el entorno inmediato y la seguridad presidencial. En el esquema que se analiza podría convertirse en un enlace entre Milei, Casa Militar y Olivos, aunque por ahora esa función no estaría formalmente establecida.
La administración de Olivos quedaría bajo revisión
La reorganización también podría modificar una división de responsabilidades que existe actualmente dentro de la Quinta.
Casa Militar tiene a su cargo la seguridad presidencial, mientras que distintas áreas civiles de la Secretaría General de la Presidencia intervienen en la administración y el funcionamiento cotidiano de la residencia.
La normativa vigente asigna a la Subsecretaría de Planificación General tareas relacionadas con el mantenimiento y funcionamiento de Olivos. Bajo esa estructura se encuentran servicios generales, cocina, mantenimiento y otras áreas vinculadas con el personal.
También depende de ella la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, encargada de coordinar las actividades dentro de la Quinta, supervisar los sectores reservados al Presidente y gestionar cuestiones relacionadas con los servicios y los trabajadores.
El esquema actual contempla además una coordinación entre las áreas administrativas y Casa Militar para garantizar los servicios de custodia presidencial.
Cambios de personal y posibles modificaciones normativas
Si el Gobierno avanza con un esquema en el que Casa Militar tenga bajo su órbita no solo la seguridad sino también una parte sustancial de la administración de Olivos, será necesario adecuar la normativa vigente.
Por el momento no está definido cuál será el instrumento jurídico ni cómo quedará conformada formalmente la nueva estructura.
El esquema actual fue ratificado recientemente. En junio se prorrogó la designación del administrador general de la Residencia Presidencial de Olivos dentro de la estructura de Administración de Servicios Generales, dependiente de la Subsecretaría de Planificación General de la Secretaría General de la Presidencia.
Mientras se termina de definir el nuevo funcionamiento, el movimiento de personal ya comenzó. Los trabajadores civiles alcanzados por la reorganización fueron notificados de cambios en sus funciones o destinos.
Entre ellos se encuentran empleados que realizan tareas de mantenimiento, jardinería, cocina y otros servicios necesarios para el funcionamiento diario de la Quinta.
El Gobierno busca completar el grueso de las modificaciones durante esta semana. El alcance definitivo del cambio y su eventual formalización determinarán cómo quedará distribuida la responsabilidad sobre la residencia presidencial.
