El Gobierno abrió los sobres de la licitación y recibió dos ofertas de los 17 grupos que habían manifestado interés. La operación busca recaudar US$450 millones. El futuro operador deberá invertir más de US$2.000 millones entre 2027 y 2031.
El Gobierno nacional avanzó con la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) y abrió los sobres con las ofertas presentadas por los grupos empresarios que buscan quedarse con la mayoría accionaria de la compañía que presta el servicio de agua potable y cloacas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Según la información publicada en la plataforma oficial Contrat.Ar, dos de las 17 empresas que habían manifestado interés llegaron a esta instancia. Se trata de los consorcios argentinos Rowing-Arcos-Transclor-PHX, encabezado por Rowing S.A., y Roggio ROAS S.A.U. y otros.
Las propuestas serán ahora analizadas por la comisión de evaluación, de acuerdo con los requisitos establecidos en el pliego. Los grupos que cumplan con las condiciones quedarán habilitados para presentar posteriormente sus ofertas económicas, instancia en la que se definirá al ganador.
La operación contempla la venta del 51% de las acciones que actualmente están en manos del Estado, con la que el Gobierno busca obtener alrededor de US$450 millones.
El futuro operador deberá invertir más de US$2.000 millones
Uno de los puntos centrales del proceso de privatización es el esquema de inversiones que deberá cumplir el futuro concesionario.
El Gobierno estableció un plan de acción obligatorio para el período 2027-2031, que contempla inversiones por más de US$2.000 millones.
Durante esos primeros cinco años también se desarrollará el primer ciclo tarifario. De acuerdo con las condiciones fijadas por el Ejecutivo, el nivel tarifario vigente al momento de la presentación del plan deberá mantenerse constante en términos reales durante ese período.
El contrato establece además metas de cobertura para 2031 de 75% en agua potable y 64% en cloacas.
A más largo plazo, al finalizar los 30 años de concesión, las metas mínimas de cobertura serán del 90% para agua potable y 75% para cloacas.
Qué dijo el Gobierno sobre la situación de AySA
El vocero presidencial, Adrián Ravier, cuestionó durante su conferencia de prensa la gestión estatal de la compañía y utilizó a AySA como ejemplo de lo que definió como una “disfunción administrativa”.
Según los datos difundidos por el Gobierno, entre 2006 y 2023 AySA recibió más de US$13.400 millones en transferencias del Tesoro Nacional.
El Ejecutivo también señaló que, pese a esos recursos, aproximadamente un tercio del área concesionada todavía no cuenta con acceso a agua potable y cloacas, mientras que las pérdidas de agua no contabilizada alcanzan el 42%.
A esto sumó un aumento del 80% en los costos operativos de la compañía.
Cómo será la privatización de AySA
El Gobierno había aprobado a fines de abril los contratos de concesión por un plazo de 30 años, con la posibilidad de extenderlos por hasta otros 10 años.
La primera etapa contempla la transferencia del 51% de las acciones estatales al nuevo operador privado.
Luego se desarrollará una segunda etapa mediante una oferta pública inicial (OPI) para colocar en la Bolsa otro 39% del capital de la compañía.
El 10% restante quedará en manos de los trabajadores a través del esquema de participación accionaria correspondiente.
AySA presta actualmente el servicio de agua potable y saneamiento a unos 14 millones de habitantes del AMBA, por lo que la operación representa una de las principales privatizaciones impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
El proceso entra ahora en una instancia clave: primero deberá definirse qué grupos cumplen con las condiciones técnicas y administrativas del pliego y, posteriormente, se abrirá la competencia económica que determinará quién quedará a cargo de la empresa.
