El gobernador de Río Negro confirmó que acompañará la reforma electoral que impulsa Javier Milei. El respaldo se da en paralelo a los acuerdos con Nación por rutas e infraestructura, mientras la Casa Rosada busca asegurar votos para su agenda legislativa.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, confirmó su respaldo a uno de los principales cambios que el Gobierno nacional busca incorporar a su agenda legislativa: la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Tras reunirse con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el mandatario rionegrino sostuvo que no está de acuerdo con una eventual suspensión, sino directamente con eliminar las primarias obligatorias.
“Estoy de acuerdo con la suspensión. No con la suspensión, eliminación”, afirmó Weretilneck durante una entrevista con Infobae en Vivo. Según explicó, no considera necesario que toda la ciudadanía participe de la selección de candidatos de cada partido.
“Cada uno de los partidos políticos tiene que tener su propio esquema de elección”, planteó. Para el gobernador, las fuerzas políticas deberían definir internamente sus candidaturas y presentar esas opciones directamente en las elecciones generales.
El apoyo a Milei llega en medio de acuerdos con las provincias
La posición de Weretilneck se produce mientras el Gobierno nacional profundiza las negociaciones con los gobernadores para conseguir los votos necesarios en el Congreso.
La eliminación de las PASO forma parte de una agenda de reformas que la Casa Rosada busca impulsar y para la cual necesita ampliar sus acuerdos parlamentarios.
En paralelo, Nación avanzó con distintos convenios con provincias dialoguistas que incluyen el traspaso de rutas nacionales y obras de infraestructura. El esquema permite a los distritos asumir responsabilidades que hasta ahora estaban en manos del Estado nacional, mientras el Gobierno busca reducir erogaciones presupuestarias y fortalecer sus alianzas políticas.
En el caso de Río Negro, la provincia asumió recientemente la administración de las rutas nacionales 22 y 151, además del servicio ferroviario conocido como Tren del Valle.
Para Weretilneck, el traspaso representa también una oportunidad para que la provincia gane autonomía frente a Nación.
“El hecho de resolver por nosotros mismos nuestros temas como es la infraestructura, y no depender más de Buenos Aires es ganar en autonomía”, sostuvo.
Río Negro se hará cargo de rutas sin fondos nacionales
El acuerdo con Nación, sin embargo, implica un desafío financiero para la provincia. Según explicó el gobernador, la transferencia de las rutas no estuvo acompañada por fondos nacionales, por lo que Río Negro deberá afrontar las obras de mantenimiento y reparación.
El diagnóstico sobre el estado de las trazas es crítico.
“Tenemos hoy un tema que es urgente, que es poner las rutas en condiciones”, afirmó Weretilneck, quien describió sectores de la Ruta 151 como prácticamente intransitables debido al deterioro de las calzadas.
La Ruta Nacional 22 tiene además un peso estratégico para la economía provincial: es uno de los principales corredores productivos del norte rionegrino y concentra el movimiento de alrededor del 90% de la producción regional, incluido el transporte de arena vinculada con Vaca Muerta.
El gobernador también vinculó el deterioro de estos corredores con la seguridad vial. Según los datos que mencionó, 209 personas murieron en siniestros viales en esas rutas entre 2017 y 2026.
Peajes y concesiones, entre las alternativas
Frente al costo que implica recuperar y mantener las rutas, Weretilneck anticipó que la provincia analiza un esquema que combine financiamiento público y aportes de los propios usuarios.
“Hay parte que saldrá del presupuesto público y parte que será financiado por los propios usuarios de las rutas”, explicó.
En ese marco, consideró posible avanzar con concesiones y sistemas de peaje, siempre bajo mecanismos de transparencia y control estatal.
“No tiene por qué un contribuyente que paga sus impuestos de Bariloche pagar el mantenimiento de una ruta que no usa”, argumentó.
La provincia también evalúa recurrir al Consejo Federal de Inversiones y a organismos multilaterales para conseguir financiamiento destinado a las obras.
Así, el acercamiento entre Río Negro y la Casa Rosada combina dos dimensiones: el respaldo político de Weretilneck a reformas centrales del Gobierno, como la eliminación de las PASO, y un esquema de transferencia de responsabilidades sobre infraestructura que modifica la relación financiera entre Nación y las provincias.
Para Milei, el acuerdo suma un respaldo relevante en el Congreso. Para Río Negro, en cambio, el desafío será demostrar que puede transformar el traspaso de rutas en mayor autonomía sin que el costo de reparar una infraestructura deteriorada termine recayendo exclusivamente sobre las cuentas provinciales y los usuarios.
