El gobernador bonaerense encabezó un plenario del PJ en La Plata con dirigentes de distintas provincias. Reclamó construir una “alternativa política” frente a Milei y volvió a promover una estrategia federal para definir las candidaturas.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, profundizó este jueves su estrategia de construcción política nacional con un plenario realizado en la sede del Partido Justicialista bonaerense, donde reunió a dirigentes de distintas provincias y recibió nuevos respaldos a una eventual candidatura presidencial para 2027.
El encuentro se realizó bajo el seminario “Peronismo X Peronistas: propuestas para una transformación nacional”, organizado por el Frente Nacional Justicialista, que conduce el exintendente de Florencio Varela y actual director del Banco Provincia, Julio Pereyra.
Durante su discurso, Kicillof volvió a utilizar un tono nacional y cuestionó la orientación del Gobierno de Javier Milei. “Lo que tenemos que construir es la felicidad del pueblo y la grandeza del país”, sostuvo, y llamó a “construir una alternativa”.
También planteó que el peronismo no debe involucrarse en “guerras o ideologías que no nos pertenecen”, en una referencia a la política exterior y al posicionamiento internacional del Gobierno.
Nuevos respaldos para la candidatura de Kicillof
El plenario reunió a intendentes, legisladores y referentes de distintos puntos del país que vienen acompañando la construcción nacional del gobernador bonaerense.
Entre ellos estuvieron Enry Martínez, intendente de Reconquista, Santa Fe; Dante Velázquez, jefe comunal de La Quiaca, Jujuy; el diputado provincial neuquino y exsecretario de Energía Darío Martínez; y el exsenador correntino Martín Barrionuevo.
También participó el vicegobernador de Salta, Alberto “Gringo” Marocco, quien respaldó la estrategia de ordenar primero al peronismo antes de avanzar en definiciones electorales.
“Primero hay que organizar el peronismo, luego las alianzas y recién después definir el nombre de quien mejor nos represente”, sostuvo Marocco.
Darío Martínez fue más directo al referirse a Kicillof: “Es el candidato peronista con más votos, así que ¿por qué vamos a andar inventando otra cosa?”, planteó.
El gobernador también recibió esta semana el respaldo del secretario del Interior de la CGT y titular de ATSA, Héctor Daer, quien lo definió como “el mejor candidato a presidente que tiene el peronismo” para los trabajadores.
El armado federal de Kicillof
La actividad forma parte de una estrategia que Kicillof viene desarrollando durante este año con recorridas por distintas provincias.
El gobernador ya visitó Corrientes, Tierra del Fuego, Chaco y Córdoba, mientras que desde el espacio anticiparon una próxima visita a Neuquén.
La construcción busca ampliar la base política de Kicillof más allá de la provincia de Buenos Aires y posicionarlo como una alternativa dentro del peronismo nacional.
“Estamos para apostar nuestro granito de arena para esta construcción colectiva que se empieza a gestar”, sostuvo el intendente de Reconquista durante uno de los paneles.
En la misma línea, el intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, dejó uno de los mensajes dirigidos a la interna partidaria: “El dedo no va más”.
La frase apunta directamente contra el mecanismo tradicional de definición de candidaturas y coincide con el planteo del entorno de Kicillof, donde sostienen que el próximo candidato no debería surgir de una decisión individual ni de acuerdos cerrados entre pocos dirigentes.
PASO y disputa por la sucesión bonaerense
Uno de los puntos de coincidencia entre los participantes fue la necesidad de utilizar las PASO como mecanismo para definir candidaturas, tanto en el plano nacional como en la provincia de Buenos Aires.
En el escenario bonaerense, el kicillofismo ya exhibe una lista de dirigentes que trabajan en una eventual sucesión del gobernador. Entre ellos aparecen Jorge Ferraresi, Gabriel Katopodis, Fernando Espinoza, Julio Alak y Carlos Bianco.
La idea que circula dentro del espacio es permitir que los distintos sectores desplieguen sus candidaturas y avanzar posteriormente hacia una definición electoral.
“Vamos a llegar a todo y después veremos”, sintetizó uno de los dirigentes que integra esa lista de posibles candidatos a la Gobernación.
El planteo también adquiere relevancia luego de la reciente reunión entre Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, que volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre la unidad del peronismo frente al Gobierno nacional.
Un discurso con la mirada puesta en 2027
Kicillof cerró el encuentro con un mensaje centrado en la construcción de una alternativa al oficialismo.
“Nuestra tarea indelegable es construir una alternativa política que ponga en valor nuestras capacidades, lleve adelante los proyectos de desarrollo que necesita nuestra sociedad y le devuelva la dignidad y el orgullo al pueblo argentino”, afirmó ante el auditorio del PJ bonaerense.
El acto terminó con la Marcha Peronista, en una jornada que buscó mostrar el avance de la construcción nacional del gobernador.
La ausencia de dirigentes del kirchnerismo fue otro dato político del encuentro, en un escenario en el que Kicillof intenta consolidar su propio espacio dentro del peronismo mientras se mantiene abierta la discusión sobre el liderazgo y las candidaturas para 2027.
