La cantidad de empresas empleadoras activas en Argentina volvió a mostrar señales de deterioro durante marzo y acumuló ya más de dos años consecutivos de retroceso. Según un informe elaborado por la consultora Politikón Chaco sobre la base de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, el país perdió 14.044 firmas respecto del mismo mes de 2025, lo que representó una caída interanual del 2,8%.
De esta manera, el universo de compañías que registran trabajadores pasó a totalizar 481.635 empresas, en un contexto marcado por la desaceleración económica, la caída del consumo y las dificultades que atraviesan distintos sectores productivos.
El dato adquiere especial relevancia porque marzo se convirtió en el vigésimo quinto mes consecutivo de retroceso y registró la caída más pronunciada desde que comenzó la actual secuencia descendente.
Industria y comercio lideran los cierres
El relevamiento muestra que las pérdidas alcanzaron a prácticamente toda la estructura productiva.
La mayor contracción se observó en la industria manufacturera, donde desaparecieron 2.167 empresas, equivalente a una baja del 4,5% interanual.
El comercio, por su parte, registró la pérdida más importante en términos absolutos. El sector cerró marzo con 5.145 firmas menos que un año atrás, lo que representó una caída del 3,5%.
También mostraron resultados negativos las actividades agropecuarias (-2,3%) y la construcción (-2,1%), sectores que continúan afectados por la debilidad de la actividad económica y la menor inversión.
Los datos reflejan que la reducción del entramado empresarial no se concentra en una actividad específica, sino que atraviesa a buena parte de la economía.
Neuquén, la única excepción
A nivel provincial, el panorama fue prácticamente uniforme. De las 24 jurisdicciones argentinas, solo una logró incrementar la cantidad de empresas empleadoras.
Se trata de Neuquén, que registró un crecimiento del 0,1%, equivalente a la incorporación de 12 nuevas firmas respecto de marzo de 2025.
El desempeño neuquino vuelve a diferenciarse del resto del país, impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta y la actividad vinculada al sector energético.
En el extremo opuesto aparecieron las caídas más pronunciadas, encabezadas por La Rioja (-10,7%), Tierra del Fuego (-6,7%), Santa Cruz (-6,6%) y Misiones (-6,6%).
Buenos Aires concentró la mayor pérdida de empresas
En términos absolutos, las mayores bajas se registraron en los principales centros productivos del país.
La provincia de Buenos Aires perdió 4.311 empresas en comparación con marzo de 2025, seguida por Córdoba (-2.187), Ciudad de Buenos Aires (-1.539) y Santa Fe (-1.305).
Los especialistas explican que estos distritos concentran la mayor cantidad de empresas del país, por lo que cualquier variación negativa genera un impacto más significativo en términos absolutos.
Más de 26.000 empresas menos desde la llegada de Milei
La tendencia se vuelve aún más marcada cuando la comparación se realiza con noviembre de 2023, último mes previo a la asunción de Javier Milei.
En ese período, la cantidad de empresas empleadoras cayó un 5,2%, lo que implica la desaparición de 26.213 firmas en todo el territorio nacional.
Nuevamente, Neuquén aparece como la única provincia que logró crecer durante ese lapso, con un avance del 2,1% y la incorporación de 186 empresas.
Por el contrario, varias jurisdicciones registraron caídas de dos dígitos. Los descensos más profundos correspondieron a La Rioja (-17,6%), Catamarca (-12,8%) y Tierra del Fuego (-11,8%).
La construcción, el sector más golpeado
Al analizar el comportamiento sectorial desde noviembre de 2023, la construcción surge como la actividad más afectada.
La cantidad de empresas constructoras se redujo un 9,5%, reflejando el impacto de la paralización de gran parte de la obra pública nacional y la menor inversión privada.
Detrás se ubicaron la industria manufacturera (-6,8%), el comercio (-4,6%) y el sector agropecuario (-4,5%).
Para los analistas, la evolución de estos indicadores refleja las dificultades que atraviesan numerosas compañías para sostener su actividad en un contexto de menor demanda, caída del consumo y reconfiguración de distintos sectores económicos.
Un indicador clave para medir la actividad
La evolución de las empresas empleadoras suele ser considerada uno de los indicadores más relevantes para evaluar la salud del entramado productivo.
A diferencia de otros datos coyunturales, la apertura o cierre de firmas refleja decisiones empresariales de largo plazo y suele tener efectos directos sobre el empleo formal, la inversión y la capacidad productiva.
Por eso, el hecho de que Argentina acumule 25 meses consecutivos de caída en la cantidad de empresas activas se convirtió en una de las señales de mayor preocupación para distintos sectores económicos.
Mientras algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de estabilización, los datos empresariales continúan evidenciando las dificultades que enfrenta gran parte del aparato productivo para recuperar dinamismo y sostener su actividad en el actual escenario económico.
