El Gobierno nacional anunció la creación del denominado “Súper RIGI”, un nuevo esquema de incentivos destinado a ampliar los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones con el objetivo de acelerar el ingreso de capitales y promover procesos de industrialización vinculados a recursos naturales estratégicos.
La iniciativa apunta a desarrollar nuevas cadenas de valor industriales en sectores considerados prioritarios por la administración de Javier Milei, bajo la premisa de transformar la matriz productiva argentina y avanzar hacia proyectos con mayor agregado de valor y generación de empleo.
Según detallaron desde el Ejecutivo, el nuevo régimen estará enfocado en actividades vinculadas a energía, minería, petroquímica, transición energética y manufactura avanzada.
Litio, hidrógeno, GNL y reactores nucleares
Entre los sectores alcanzados por el “Súper RIGI” figuran proyectos asociados a la cadena de valor del litio y la fabricación de baterías, producción de hidrógeno verde o de bajas emisiones, plantas de gas natural licuado (GNL) onshore y reactores nucleares pequeños y medianos (SMR).
El esquema también contempla beneficios para iniciativas vinculadas a la producción de paneles solares, turbinas eólicas, vehículos eléctricos, desarrollos petroquímicos, industria aeroespacial, explotación de uranio, fertilizantes y procesamiento industrial de productos pesqueros.
La estrategia oficial busca avanzar desde un modelo basado principalmente en la exportación de materias primas hacia un esquema con mayor industrialización local y capacidad exportadora de productos con valor agregado.
Beneficios fiscales y aduaneros ampliados
El nuevo régimen incorpora ventajas tributarias superiores a las previstas originalmente en el RIGI tradicional.
Uno de los principales cambios será la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, por debajo del 25% contemplado actualmente en el régimen vigente.
Además, se implementará un esquema de amortización acelerada que permitirá deducir el 60% de la inversión durante el primer año y otro 20% en cada uno de los dos años posteriores.
En materia aduanera, el “Súper RIGI” prevé la exención inmediata de derechos de exportación, a diferencia del régimen actual, donde ese beneficio comienza a regir recién a partir del tercer año.
También se ampliará la exención de aranceles para importaciones destinadas a la puesta en marcha de los proyectos, incluyendo bienes y equipamiento que no estaban contemplados en el esquema original.
Condiciones para provincias y municipios
El Gobierno estableció además condiciones específicas para las provincias y municipios que quieran adherir al nuevo esquema.
Según se informó, las provincias deberán garantizar una alícuota de Ingresos Brutos inferior al 0,5% para que los proyectos puedan acceder a los beneficios.
En paralelo, las tasas municipales no podrán calcularse sobre las ventas de las empresas.
El punto aparece en medio de las tensiones crecientes entre Nación, provincias y municipios por la carga tributaria aplicada sobre proyectos energéticos y mineros, especialmente en actividades vinculadas a hidrocarburos y explotación de minerales estratégicos.
La apuesta oficial por energía y minería
Desde el Ejecutivo consideran que el nuevo esquema permitirá acelerar inversiones millonarias en sectores considerados claves para la generación futura de exportaciones y divisas.
En los últimos meses, el Gobierno destacó reiteradamente el potencial de áreas como Vaca Muerta, el litio, el cobre y el hidrógeno para impulsar superávits comerciales estructurales y atraer inversiones internacionales.
Ahora, con el “Súper RIGI”, la administración libertaria busca ampliar esa estrategia hacia procesos industriales de mayor complejidad tecnológica, en línea con la intención oficial de consolidar nuevas cadenas productivas vinculadas a la transición energética y la economía del conocimiento.
