Los datos de recaudación tributaria del primer cuatrimestre de 2026 encendieron señales de alerta sobre la evolución del consumo en Argentina. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, los ingresos vinculados al Impuesto al Valor Agregado (IVA) registran caídas en términos reales, lo que evidencia un escenario de demanda interna débil.
El estudio, elaborado por la consultora que dirige el economista Nadín Argañaraz, estima que el IVA neto —principal fuente de recaudación— habría caído un 8,5% real interanual en el período analizado.
Consumo en retroceso
Al desagregar los datos, el informe señala que el componente del IVA vinculado al mercado interno retrocedió un 2,1% en términos reales, lo que refleja un consumo estancado o en baja durante los primeros meses del año.
En paralelo, el IVA aduanero —asociado a importaciones— registró una caída aún más pronunciada, del 23%, en línea con la retracción del comercio exterior.
Otros tributos vinculados a la actividad también mostraron debilidad. El impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios, conocido como “impuesto al cheque”, cayó alrededor de 0,5% real, lo que sugiere un nivel de actividad económica sin crecimiento significativo.
Fuerte caída de la recaudación total
En términos generales, el IARAF estima que la recaudación tributaria nacional descendió un 6,7% real interanual en el primer cuatrimestre de 2026. Si se excluyen los tributos vinculados al comercio exterior, la caída se ubica en 5,3%.
Entre los impuestos con mayores bajas se destacan:
- Derechos de exportación: -37,5%
- Impuestos internos coparticipados: -17,6%
- Derechos de importación: -16,1%
En contrapartida, el único tributo con crecimiento fue el impuesto a los combustibles, con un aumento del 20,9%.
Por su parte, los aportes y contribuciones a la seguridad social —clave para medir el empleo formal— registraron una caída del 4,1% real, en línea con la dinámica del mercado laboral.
Actividad económica sin repunte
Los datos de actividad también reflejan un escenario de estancamiento. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró una caída del 2,6% en febrero.
En la misma línea, la consultora Orlando Ferreres y Asociados estimó una baja del 2,9% para ese mes, atribuida principalmente a la contracción de la industria y el comercio.
Si bien algunos sectores como el agro, la minería y la intermediación financiera mostraron dinamismo, no lograron compensar la debilidad del resto de la economía.
Perspectivas para el año
Para marzo, las estimaciones privadas anticipan un leve rebote interanual del 1,4%. Sin embargo, ese repunte no alcanzaría a revertir las caídas previas.
De esta manera, el primer trimestre de 2026 habría cerrado con una contracción cercana al 0,8% en comparación con el mismo período del año anterior.
El desempeño de la recaudación y de la actividad económica se mantiene así como uno de los principales indicadores a seguir en los próximos meses, en un contexto donde el consumo interno continúa mostrando señales de fragilidad.
