El bloque del peronismo en el Senado avanza con un proyecto de ley que propone crear un régimen de tarifa eléctrica diferencial para el Norte Grande, una iniciativa que busca reducir el costo del servicio en una de las regiones más afectadas por las altas temperaturas y las asimetrías económicas.
La propuesta establece descuentos de hasta el 50% para usuarios de bajos ingresos y del 35% para sectores medios y entidades sociales, con el objetivo de garantizar el acceso a la energía como un derecho esencial.
Qué contempla el proyecto
El texto plantea la creación de un “Régimen Federal de Tarifa Diferenciada de Energía Eléctrica para el Norte Grande Argentino”, orientado a adaptar los costos del servicio a las condiciones climáticas, geográficas y socioeconómicas de la región.
Entre los puntos centrales, se destacan:
- Bonificación del 50% para usuarios de menores ingresos
- Descuento del 35% para sectores medios y organizaciones sociales
- Eliminación del tope de consumo subsidiado
- Límites a los aumentos, vinculados a salarios o precios mayoristas
- IVA 0% para hogares sin acceso a gas natural
El esquema sería administrado por la Secretaría de Energía, bajo la órbita del Ministerio de Economía, con participación de entes reguladores provinciales y controles mediante informes trimestrales al Congreso.
Una demanda histórica del Norte Grande
El proyecto unifica iniciativas impulsadas por distintos senadores peronistas, entre ellos Gerardo Zamora, Jorge Capitanich y Lucía Corpacci, y retoma un reclamo histórico de las provincias del NOA y NEA.
Según los impulsores, el Norte Grande —que abarca el 20% de la población argentina— enfrenta condiciones climáticas extremas, con altas temperaturas durante gran parte del año, lo que incrementa el consumo eléctrico.
En ese sentido, Capitanich remarcó que cerca de 10 millones de personas se ven afectadas por estos costos, mientras que el senador José Mayans advirtió sobre el impacto social: “Hay familias que no pueden pagar la luz, y esto también golpea a pymes y al consumo”.
Antecedentes y contexto
La iniciativa toma como referencia el régimen de “zona fría”, implementado en 2021 durante la gestión de Alberto Fernández, que estableció tarifas diferenciales de gas para regiones de bajas temperaturas, especialmente en la Patagonia.
Sin embargo, desde el sector impulsor señalan que los beneficios de ese esquema se fueron diluyendo con el tiempo debido a la reducción de subsidios y el aumento de tarifas.
Debate político y resistencias
El proyecto ya comenzó a generar reacciones en el ámbito político. Desde sectores vinculados a La Libertad Avanza cuestionaron la iniciativa y plantearon que el foco debería estar en la eliminación de distorsiones estructurales del sistema energético.
En tanto, desde la oposición dialoguista anticiparon que analizarán en detalle el contenido antes de definir una postura.
La discusión se da en un contexto donde el oficialismo logró avances legislativos clave, como la aprobación del Presupuesto y reformas estructurales, en alianza con gobernadores de distintas fuerzas.
Un proyecto con impacto regional
El Norte Grande está integrado por provincias con distintos alineamientos políticos, lo que podría influir en el debate parlamentario. Gobernadores peronistas, radicales y de partidos provinciales conviven en la región, con posturas diversas frente al Gobierno nacional.
La incógnita es si esta iniciativa logrará reunir los consensos necesarios en el Congreso o si se convertirá en un nuevo punto de tensión entre el oficialismo y la oposición.
Mientras tanto, el proyecto vuelve a poner en agenda el debate sobre las asimetrías regionales y el acceso a servicios básicos en la Argentina.
